mi primera TRADUCCIÓN

Cómo hacer una primera traducción

Soy consciente de la cantidad de tutoriales que hay en internet para casi todo. Puedes aprender muchísimas cosas con los tutoriales en Youtube o en distintos blogs, pero nunca he encontrado uno para hacer una buena traducción.

En Thinking Abroad traducimos muchísimo, cada vez más, para organismos internacionales y también para empresas exportadoras y tal vez por eso somos muy conscientes del intrusismo en este sector. Hay personas que, sin ningún tipo de formación relacionada con la traducción, se ven “enmarronados” con una traducción que necesita su empresa y que, por supuesto, hay que acabar rápido y bien.

Debo confesar que mi primera traducción en la carrera fue bastante mala (por causas muy evitables, debo reconocer). Y con el tiempo he visto mil traducciones hechas por no profesionales y por eso, desde aquí, os quiero dejar aquí seis consejos sobre cómo hacer la primera traducción y no morir en el intento.

1. El nivel del idioma debe ser muy alto.

Es obvio, pero se ve cada cosa… Una vez corregí la traducción de una chica (que supuestamente había estudiado la carrera en EEUU) y “trade fair” lo traducía por “entrenamiento de feria”… Si no entiendes lo que pone el texto es mejor decirlo. Desde un punto de vista profesional el tiempo destinado a corregir todo otra vez sale menos a cuenta que encargarla a otra persona. Sé sincer@ cuando valores tus cualidades.

2. Lee el texto entero antes de empezar la traducción.

Esto nos pasa hasta a los profesionales que empezamos a traducir sin leer antes todo el texto y es un gran error, sobre todo al principio. No se tarda tanto en leer todo el texto y tendrás una mejor visión de conjunto de todo el documento.

3. Saca las ideas principales del texto origen por párrafos.

Es un consejo que doy a todos los que empiezan. Si lees un párrafo y sacas la idea principal y las secundarias, podrás luego escribirlas en el idioma de destino de forma más natural y no tan pegada al idioma de origen. Con el tiempo, esto se hace automáticamente.

4. Recuerda los sinónimos.

Al consultar en un diccionario la primera acepción es siempre la más común sigue leyendo porque a lo mejor encuentras una palabra más adecuada para tu contexto.

5. Aprovéchate de internet.

Navegando en la red podemos encontrar mil textos del mismo tema que nos pueden ayudar a ponernos en contexto.

6. Usa el sentido común.

No me canso de repetirlo y volvemos al ejemplo que he puesto en el punto 1. ¿La persona que tradujo “entrenamiento de feria” y vio que el entrenamiento de feria tenía 25.000 visitantes no le llamó la atención un simulacro a tal escala? Es más, ¿no se le ocurrió que era absurdo escribir un comunicado de prensa sobre un entrenamiento? Los textos, normalmente, tienen un sentido y si la traducción no lo tiene, pues entonces es que no está bien traducido, vuelve a empezar a leer.

 

¿Y vosotros? ¿Qué consejos daríais a aquéllos que empiezan con su primera traducción?

Apuntate a nuestra newsletter

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s